By the students, for the students of Central Washington University

The Observer

By the students, for the students of Central Washington University

The Observer

By the students, for the students of Central Washington University

The Observer

Miembros del facultad hablan sobre el uso de la marijuana como herramienta de discriminación

Miembros del facultad hablan sobre el uso de la marijuana como herramienta de discriminación

Wayne Gray, Reportero del personal

Antiguamente un cultivo común de la clase obrera, la marihuana se convirtió en un arma en los EE.UU del siglo XX como parte de una campaña de la supremacía blanca, según Jason Dormady, profesor de historia de CWU. Dormady dijo que las políticas sobre drogas fueron motivadas en gran medida por la raza. 

Dormady dijo que la planta recreativa y la planta medicinal desempeñaron un papel crítico en las tempranas campañas contra los negros y los inmigrantes dirigidas por el gobierno estadounidense y la industria privada. Según Dormady, se realizaron esfuerzos para establecer la marihuana como droga peligrosa asociada con las comunidades negras, y las comunidades inmigrantes mexicano-estadounidenses, y europeas. 

“Algunos ciudadanos estadounidenses de pleno derecho fueron recogidos durante la Gran Depresión y expulsados de los EE.UU de vuelta a México, un país donde nunca habían vivido,” dijo Dormady. 

Dormady dijo que la asociación posterior de la marihuana con el movimiento contracultural fue vista por la clase dirigente como una amenaza para el orden en los EE.UU. Según Dormady, estas opiniones llevaban consigo “el bagaje racista” de los primeros intentos de erradicar la marihuana.

Patrick McCutcheon, profesor de antropología en CWU, dijo, “Mantener la ilegalidad de la marihuana parece haber resultado en lo siguiente: encarcelar a mucho más personas de color que a personas que no lo son”.

McCutcheon dijo que las películas como “Locura de la Marihuana”, la película de propaganda contra la marihuana de 1936, fueron increíblemente efectivas en un tiempo antes de que la verificación de hechos fuera común. 

“En aquel entonces, si se transmitía, y era convincente, se convertía en la verdad”, dijo McCutcheon. “Era un asunto de control”. 

McCutcheon dijo que las políticas sobre drogas son presumiblemente en el mejor interés del  público, pero que, en realidad, castigan desproporcionadamente a determinados grupos  demográficos. En los Estados Unidos, las comunidades negras son las más afectadas por la política sobre la marihuana. 

“Sabemos que hay estructuras subyacentes en las que se produce una discriminación sistemática, o lo que llamaríamos comportamientos racistas”, dijo McCutcheon. “Son parte de los cambios estructurales a largo plazo que se hicieron y se mantuvieron en nuestra sociedad para proporcionar privilegios a los blancos”

Dormady dijo que en los EE.UU, antes de las campañas contra la marihuana, el cañamo tenía aplicaciones industriales para la ropa y fibras de cuerda. También, la marihuana se usaba recreativamente y con el objetivo de curar a los trabajadores laborales.  

Dormady también dijo que la aplicación de cáñamo en la indústria de papel amenazaba los intereses financieros del magnate de los medios de comunicación e industrialista, William Randolph Hearst, haciendo del cáñamo un objetivo de campañas de desprestigio controladas por medio de las publicaciones de Hearst.  

“Era en el mejor interés de Hearst que se alejaran de la industria del cáñamo,” dijo Dormady.  

Según Dormady, la estrategia de Hearst promovió la marihuana como droga peligrosa y asoció ese peligro con el cultivo industrial del cáñamo, lo cual resultó en la fusión de la imagen de la marihuana y del cáñamo en la opinión pública. 

Mientras McCutcheon apoya la despenalización de la marihuana y un regreso al cáñamo industrial, dijo que unos esfuerzos de educación y de tratamiento deberían llevarse a cabo para moderar cualquier adopción generalizada de esas políticas. 

“Es necesario que tomemos en cuenta cómo funciona eso en la sociedad,” dijo McCutcheon “Necesitamos apoyarnos en las investigaciones.”

McCutcheon dijo que la discriminacion sistémica ha impedido que haya más investigaciones  sobre las aplicaciones del cáñamo y la marihuana. 

En algún momento, decidimos que el hecho de ser blanco era mejor que todo lo demás y luego nos olvidamos de haberlo hecho,” dijo McCutcheon. “Eso coloreó totalmente nuestra visión del mundo como discriminatoria hacia cualquiera que no se pareciera a nosotros como descendientes europeos”. 

McCutcheon dijo que incluso los términos comunes como “stoner” tienen una connotación negativa y reflejan las maneras en que la discriminacion hacia los usuarios de marihuana ha sobrevivido en nuestro lenguaje. Sin embargo, él cree que las actitudes en torno a la marihuana están cambiando rápidamente. 

“Cuando yo era joven, cuando era estudiante universitario, nunca imaginé que la marihuana podría legalizarse ”dijo McCutcheon. 

Orígenes

McCutcheon dijo que ciertamente nuestra relación con las plantas ha existido desde que nuestros ancestros primates pudieran andar en dos pies, según el registro fósil, pero probablemente se remonta a un periodo anterior. Dijo que algunos de los registros más antiguos muestran que la domesticación de las plantas ocurrió en el Sureste y Suroeste de Asia hace 15,000 años. 

Dormady dijo que seguramente los usos más tempranos de marihuana tenían un propósito espiritual y medicinal. 

“Esos usos nunca desaparecen”, dijo Dormady.

McCutcheon dijo que el cannabis existía bajo la forma de dos variedades principales, una variedad del Viejo Mundo y una variedad de la América del Norte, y esas variedades se han extendido por todo el mundo. 

Dormady también dijo que la introducción de la marihuana y del cáñamo en las Américas ocurrió a través del comercio internacional en la década del 1530. 

“Vino de España, los españoles la trajeron con ellos, y los africanos la trajeron con ellos, y [se convirtió] en parte de la sociedad nativa en México”, dijo Dormady. “Los asiáticos, los africanos y los españoles introdujeron y trajeron marihuana a las Américas.”

En los Estados Unidos no se convirtió en una gran controversia hasta la década de los 1920. 

McCutcheon dijo que deberíamos reevaluar nuestra larga relación con las plantas, específicamente con la marihuana, y considerar los costos y beneficios de restringir el acceso.

Dormady dijo que el poner fin a la prohibición de la marihuana y el transferir más fondos desde el control de drogas hacia la atención médica sería un cambio positivo con algunas consideraciones.

“También habrá contras,¨dijo Dormady. “Me alegro de que estemos madurando como sociedad lo suficiente como para tener un buen debate sobre lo que queremos hacer y no solo depender de viejos tropos racistas.”


La versión en español de El Observer es el producto de una colaboración entre los estudiantes del Departamento de Comunicación matriculados en la clase que publica El Observer y los estudiantes del Departamento de Lenguas y Culturas matriculados en los cursos avanzados de traducción e interpretación. Observer en español is a collaboration between students in the Communication Department course that produces The Observer and students enrolled in advanced translation and interpretation classes through the Department of World Languages and Cultures.

Leave a Comment

Comments (0)

The Observer welcomes feedback and commentary on our stories. We moderate comments to ensure they are relevant and civil, but the content of each comment is the responsibility of its original author. We do not accept comments in languages other than English or which include personal attacks, unprotected speech, vulgarity, promotional material, or statements which are nonsensical or irrelevant to the article being commented upon. You may also consider submitting a letter to the editor or an opinion piece. Click on Contact Us for details.
All The Observer Picks Reader Picks Sort: Newest

Your email address will not be published.